¿Crédito o préstamo? Cuál me conviene

Un préstamo o un crédito, aunque son similares, tienen diferencias. En un crédito, el banco o institución te proporcionan un límite de crédito, y puedes disponer del monto que requieras de forma parcial o total siempre y cuando no excedas el límite que te asignaron. Solo se pagan intereses sobre el monto que hayas dispuesto, y conforme vayas devolviendo el dinero podrás volver a utilizar el crédito disponible. El crédito funciona muy bien para cubrir los gastos del día a día, o por si te quedas corto antes de llegar a la quincena, pero debes reponer la cantidad total que dispusiste al recibir tu paga o antes de la fecha límite de pago. Por lo general la tasa de interés de los créditos suele ser más alta.

Por otra parte, en un ‘préstamo’, el banco te otorga una cantidad de dinero y solo podrás disponerlo en una sola exhibición por hasta el monto autorizado, no existirá la posibilidad de volver a disponer del monto que ya hayas pagado. Por lo que para disponer de otro préstamo tendrás que reestructurar el que ya tienes o solicitar uno nuevo. El préstamo funciona muy bien cuando requieres financiar un gasto o inversión en algún artículo que prefieres pagar en cantidades cómodas por un periodo de tiempo más largo ya que por su costo sería asfixiante o fuera de lo posible pagarlo en pocos pagos. Algunos ejemplos podrían ser la adquisición de electrodomésticos, equipo de cómputo, un auto y una casa. En dónde es más cómodo pagarlo a medio o largo plazo.

Como puedes ver, en ambos casos, una institución es la que presta dinero para que en un determinado plazo le sea devuelto junto con los intereses generados por la tasa asignada. Una vez que decides que necesitas financiación para tus gastos y tienes una idea aproximada de la cantidad que vas a solicitar debes evaluar si te conviene contratar un préstamo o un crédito. Entre solicitar uno y otro hay varias diferencias, estas van en función de la cantidad de dinero que necesites, el uso que le vayas a dar o el tipo de documentos que te piden para elegir cuál te conviene más.

¿Cuándo pedir un préstamo?

Un préstamo es un producto financiero que permite a un usuario acceder a una cantidad fija de dinero al comienzo de la operación con la condición de devolver esa cantidad más los intereses pactados en un plazo determinado.

Si estás pensando en comprar una casa, un coche, o tienes que hacer frente a un gran gasto y no cuentas con todo el dinero la mejor opción es pedir un préstamo. Este tipo de financiación es conveniente cuando sabemos que necesitamos de una cantidad elevada de dinero y se nos facilita más devolverla en un periodo de tiempo largo. Se firmará un contrato en el que se detallen los años a amortizar, capital, intereses y comisiones.

Una vez que tu préstamo sea aprobado, te depositarán la cantidad en tu cuenta bancaria y podrás disponer del dinero. A partir de ese momento tendrás que empezar a devolverlo en las fechas de pago junto con los intereses fijados previamente.

¿Cuándo pedir un crédito?

Gracias al crédito es posible acceder a bienes y servicios en forma inmediata, generando una obligación de pago posterior. La principal ventaja que te ofrece un crédito es la facilidad para hacer frente a gastos del momento y tener disponible nuevamente el monto cuando lo hayas devuelto.

Si lo que quieres es una herramienta para poder disponer de dinero en caso de que te veas apurado a la hora de llegar a fin de mes o si tienes que cubrir rápidamente un gasto inesperado, la mejor opción es pedir un crédito. El crédito puede actuar como una herramienta útil para seguir en control o ayudarte en un momento difícil o imprevisto.

Para poder acceder a uno debes cumplir con ciertos requisitos, como demostrar un buen historial crediticio e ingresos actuales que comprueben que podrás manejar de manera adecuada la deuda que vas a contraer. No hay una opción que sea mejor o peor que la otra. Todo depende de las necesidades de cada persona y de las condiciones que te piden cumplir. Según tu situación y el tipo de interés que te ofrezca cada uno te vendrá mejor un préstamo o un crédito.